El día de hoy lo comenzamos a las 8 de la mañana con el desayuno habitual, para partir hacia Santoña a las 8,30 horas, donde la mitad del grupo visitó las instalaciones de la Conservera del Grupo Consorcio. Esta fábrica se dedica, durante una temporada a la preparación de bonito y el resto del año a la elaboración de anchoas. Durante estos días se dedican al bonito, del que obtienen varios productos diferentes: lomo de bonito (el producto estrella), ventresca del mismo túnido y miga, que es el producto de menos valor en el mercado. Los subproductos obtenidos al limpiar el pescado, una vez cocido en salmuera, sumado a las cabezas y las colas se derivan para la obtención de harinas de pescado, tan apreciadas para la alimentación en las piscifactorías.

La otra mitad del grupo, mientras tanto, visitó la exposición que, sobre Cantabria, montó esta Comunidad Autónoma en la reciente exposición de Zaragoza, dedicada al agua. Aquí pudimos ver el funcionamiento de un batán, que aquí se denomina “pisa”, y el de un artilugio capaz de transformar la energía de las olas en energía eléctrica. Con este tipo de boyas se pretende crear una Central de Olas con capacidad para producir 15 MW de potencia.

Tras el intercambio, que permitió que cada grupo visitara las instalaciones que no había visitado antes, nos acercamos a la localidad de Astillero donde almorzamos en un restaurante (Espaguetis, pescada empanada y macedonia de fruta).
Por la tarde se repitió la jornada del martes con la única diferencia de que se intercambiaron los grupos que habían ya realizado las visitas.

De regreso a la Residencia nos fuimos al comedor para la cena. En él nos esperaba una agradable sorpresa, los compañeros y compañeras de Manacor nos habían preparado una degustación de productos de su tierra: queso de Mallorca, sobrassada, y paté acompañado de unas deliciosas quelitas (tortitas pequeñas saladas). Para los postres también nos pusieron unas tortitas dulces que allí denominan “sospiros”.

Acabada la cena acudimos al salón de actos para deleitarnos con la estupenda presentación que los manacorines hicieron de la isla de Mallorca. Nos presentaron su flora y fauna, su medio físico y natural, y sus fiestas. Acabaron obsequiándonos con uno regalos entre los que destacamos una sudadera de la fiesta de su patrón San Antoni y una pelota de tenis firmada de puño y letra por Rafa Nadal, que es natural de Manacor.

Después tuvimos un rato para prepararnos e irnos a la cama, cosa que hicimos a las 12,30 horas.